Desbarbado con DLyte
La tecnología de electropulido en seco mejora el resultado de las actuales tecnologías de desbarbado. Supera las limitaciones propias del electropulido líquido y el pulido abrasivo mediante partículas sólidas que extraen material por intercambio iónico. Al ser un tratamiento no abrasivo, no redondea los bordes. El proceso es capaz de eliminar las rebabas, la contaminación de la superficie y mejorar la resistencia a la corrosión y la calidad de la superficie en un solo proceso.
Una rebaba puede definirse como una imperfección puntiaguda, un borde áspero o una cresta que queda en un objeto por la acción de una herramienta o una máquina. Son impurezas con un impacto negativo en la función o el aspecto de una superficie mecanizada lisa. Las rebabas se crean al doblar, cortar, perforar, cizallar y comprimir materiales, y se observan sobre todo en materiales dúctiles y blandos. Cuando se aplican fuerzas de flexión o cizallamiento hasta el fallo, los metales y las aleaciones pueden endurecerse por deformación plástica. Las zonas de los bordes se doblan, extruyen o alargan. Estas extrusiones y alargamientos aparecen en los filos de corte, principalmente en la entrada, los lados y la salida de las herramientas metálicas.
Las rebabas pueden afectar a la calidad de las piezas metálicas fabricadas y hacer que su superficie no sea lisa. Además, la presencia de rebabas en la superficie metálica puede generar diversos problemas. De hecho, estas imperfecciones impiden el ajuste y el ensamblaje de las piezas, aumentan el riesgo de corrosión, fatiga y grietas y pueden atrapar la contaminación; repercuten negativamente en el efecto estético de la pieza y pueden provocar riesgos para la seguridad del operario y del usuario final. Por ello, el desbarbado es esencial en el mecanizado de piezas muy exigentes en los sectores alimentario, farmacéutico, médico o aeroespacial.





Por otra parte, el electropulido en seco no es un proceso distorsionante. La mayor parte de las piezas metálicas que se fabrican hoy en día tienen microacabados críticos o están hechas de materiales más frágiles y ligeros. Cuando se produce, las técnicas de acabado en masa como el volteo o el vibro-acabado generan alabeos o distorsiones, y pueden mellar o rayar los acabados finos. Las piezas electropulidas en seco no se ven afectadas por la tensión de los medios de pulido, ni caen unas sobre otras con fuerza .
Beneficios económicos y medioambientales