El cliente de GPAINNOVA es un proveedor europeo especializado en la fabricación de punzones de alta precisión para el conformado en frío de metales. La compañía abarca todas las áreas de negocio del sector: diseño e implantación de procesos de producción para clientes y fabricación de herramientas, incluyendo la preparación de materias primas para este fin. Gracias a su maquinaria de última generación y a sus conocimientos técnicos, esta firma produce herramientas especiales con tolerancias de hasta 0,001 mm.
EL PROBLEMA
Los punzones cortos de carburo de tungsteno son herramientas esenciales para el conformado en frío, ya que ofrecen una dureza y durabilidad superiores. Su diseño permite realizar perforaciones, marcados y trazados precisos en superficies metálicas sin necesidad de calor. Su alta resistencia al desgaste los hace ideales para operaciones exigentes como el corte, la extrusión y el recorte.
Sin embargo, mantener acabados superficiales de alta calidad es un desafío. Los métodos tradicionales de acabado requieren mucha mano de obra y generan inconsistencias que afectan el rendimiento y la vida útil de las herramientas. Problemas como el desgaste abrasivo, la adhesión de material (galling) y el fallo por fatiga pueden comprometer la efectividad de los punzones y matrices. Optimizar las propiedades superficiales es fundamental para mejorar la durabilidad y el rendimiento de las herramientas en aplicaciones de conformado en frío.
EL OBJETIVO
El cliente buscaba un sistema de acabado superficial rentable para aumentar la capacidad de producción, acortar los plazos de entrega, evitar inconsistencias en los resultados entre distintos lotes y reducir los costes de producción, consiguiendo una mayor calidad y ciclos de vida más largos para los punzones y matrices de carburo de tungsteno tratado. El propósito era reducir significativamente la rugosidad sin producir lixiviación en la matriz de cobalto.
LA SOLUCIÓN
El departamento de Procesos de GPAINNOVA definió el electrolito en función de la aleación del material, la rugosidad inicial y objetivo y el radio. Tras esto, el departamento de Ingeniería desarrolló una fijación para sujetar las piezas durante el proceso especialmente preparada para evitar sombras, previniendo daños en la pieza por impacto y maximizando la capacidad por ciclo del equipo seleccionado. El equipo recomendado por el departamento de Procesos fue una DLyte PRO500 Carbide, una máquina compacta de alto rendimiento, especialmente diseñada para la producción en masa (puede procesar hasta 8 fresas por ciclo).
Según la experiencia de GPAINNOVA, los valores de rugosidad alcanzables, la eliminación de material y el tiempo de proceso pueden variar en función de la geometría y el estado inicial de la superficie antes de ser procesada con la tecnología DryLyte.

BENEFICIOS TÉCNICOS
01. Resultados homogéneos en toda la pieza, preservando la geometría y las tolerancias
02. Resultados estables entre diferentes lotes durante la vida útil del electrolito
03. Referente en la industria en cuanto a rugosidad superficial
04. Mayor vida útil de las piezas tratadas
05. Redondeo controlado del radio y preservación de la integridad de la superficie
BENEFICIOS OPERATIVOS
01. Reducción de espacio necesario
02. Reducción de tiempos y costes
03. Sin exposición a sustancias tóxicas durante el proceso productivo y de mantenimiento
04. Manipulación y almacenamiento de electrolito
05. Sin necesidad de procesos de varios pasos
06. Fácil gestión de residuos