Los procesos de acabado superficial por inmersión se llevan a cabo colocando las piezas metálicas que se van tratar en una cuba o un tanque de trabajo lleno de electrolito, consistentes en cuerpos sólidos que cubren completamente las piezas.
El material fungible elegido puede ser de distintos tipos, en función de los resultados buscados. Para ello, se utilizan distintos tipos de consumibles: partículas de polímero secas sin aditivos o partículas de polímero mezcladas con un líquido moderador que mejora el brillo final.
El consumible reduce la rugosidad de la superficie sin afectar a la geometría original, ya que la eliminación del metal se basa en el transporte de iones en lugar de en la abrasión de la superficie. El equipo de DLyte utiliza electricidad con parámetros eléctricos específicos y mueve las piezas fijadas por dispositivos dentro de un recipiente lleno de medios. Cada vez que una partícula de electrolito impacta contra la superficie metálica, se produce un transporte de iones que elimina las irregularidades de los picos de la superficie.